domingo, 5 de abril de 2026

Críticas Negativas.

 ¿Por qué menospreciamos o criticamos a los demás sin motivo aparente? ¿Es acaso una forma de mostrar la inconformidad con nosotros mismos? Profundiza en este cuento para conocerte mejor. Mirarte en un espejo tan exagerado como este cuento te da conciencia de lo que eres realmente.

¿ACASO SOIS JUECES?

Eran unos discípulos que llevaban muchos años con su maestro, pero no podían corregir tener la lengua demasiado ligera y utilizarla a veces como una daga. Se juzgaban alegremente unos a otros, criticaban y censuraban por sistema y habían hecho de todo es su diversión favorita. Incluso llegaron a criticar más o menos elevadamente a su propio maestro. Como este sabía que todos eran bastante inclinados a la censura fácil y gratuita, intuyó que él mismo también era diana de sus comentarios. Les llamó cierto día y les dijo:

-¿Acaso sois jueces y os gusta ejercer como tales? ¿Habéis estudiado leyes y por eso os place tanto actuar como jueces?

Los discípulos enrojecieron de vergüenza y se quedaron muy turbados y vacilantes, sin saber qué responder. El mentor agregó:

-Os he enseñado muchas cosas, pero os voy a enseñar hoy unas cuantas más, aunque no parecéis aprender fácilmente, mis queridos jueces. ¿Sabéis algo importante? Al criticar a los demás, os estáis criticando a vosotros mismo. En vuestra mirada hay fealdad porque vuestra mente y vuestro corazón son feos. Si después de tanto tiempo no habéis mejorado, no merecéis ser mis discípulos ni yo merezco teneros como tales. Y el maestro se retiró a una ermita situada en las altas cumbres.

REFLEXIONES

Aunque muchos no nos hayamos dado cuenta antes, una simple palabra o expresión con la que descalificamos a los demás, es algo que está presente en nosotros. Si eres de esas personas que solo ve los aspectos negativos en una persona, tienes que plantearte si los ves en ti mismo también. Cuando criticamos e injuriamos a terceras personas sin ningún motivo aparente solo estamos dando salida a ideas que tenemos sobre nosotros mismos. 

Lo mismo ocurre cuando hacemos todo lo contrario, cuando de una u otra manera elogiamos a alguien sin ningún motivo. Debemos ser coherentes con nosotros mismo, aunque además de seres racionales también nos dejamos ir por las emociones, pero tenemos que tener presente siempre la tolerancia y la comprensión hacia los demás (y hacia nosotros mismos) porque va a suponer un cambio en ti y en tus relaciones.


viernes, 20 de febrero de 2026

La teoría de la silla.

 La idea es sencilla:

Todas las personas tienen una mesa en su vida.
Y quienes te valoran de verdad, te sacan una silla en cuanto apareces.
Te hacen espacio.
Se dan cuenta de que estás ahí.
Se mueven sin que tengas que pedir nada.
Pero luego están los otros:
Los que te dejan de pie.
Los que actúan como si tu presencia les incomodara.
Los que te hacen esperar para ver si “mereces” sentarte.
¿La realidad?
Si tienes que pedir tu silla una y otra vez… estás en la mesa equivocada.
Pensé en todas las veces que supliqué por un hueco.
En los momentos en los que intenté ganarme un sitio.
En todas las veces que me encogí para poder entrar.
Y no debería haberlo hecho.
Porque yo merecía una silla sin demostrar nada.
Y cuando lo entendí, me sentí libre.
🤍
Aquí va tu recordatorio:
No luches por un espacio donde te tratan como un añadido.
No insistas en mesas donde tu silla siempre falta.
Ve donde te reciben con naturalidad, donde tu presencia suma.
Tu silla existe.
Solo te falta sentarte en la mesa adecuada.



martes, 10 de febrero de 2026

lunes, 22 de diciembre de 2025

Escojo cuidar de mí, ser feliz

Hay personas, a veces amigos, que no aportan nada bueno a nuestras vidas. Personas que sólo saben criticar y ver lo malo en los demás. Son personas llenas de rabia, rencor y envidia.

No nos conviene estar junto a personas así. Debemos buscar nuestra felicidad, ver la vida de forma positiva, y si pasamos tiempo con estas personas nos acabarán contagiando y amargando.

Yo decido ser feliz, tener amistades que aporten a mi vida y no que me estén restando. ¿Y tú, qué escoges?

Siempre tenemos la opción de elegir
si vivir amargadamente o intentando ser felices.

Podemos pasar por momentos de rabia, rencor y envidia… pero esas emociones no deben albergarse en nuestro corazón de forma permanente, deben ser sólo pasajeras, deben quedar atrás. Es necesario que controlemos esas emociones negativas y todo lo que llevamos dentro de nuestro interior.

YO QUIERO SER FELIZ y cada día trato de serlo, trato de ayudar a muchas personas y no tengo cabida en mi corazón ni tiempo para personas tan amargadas.

Si te reconoces como una persona negativa, que siempre ve problemas en todo y sientes que todos están siempre en tu contra: intenta calmarte. Una vez lo logres podrás ver las cosas con mayor objetividad, hacerte cargo de tus emociones y no enojarte con las personas que en su momento se alejaron de ti.

Tú al igual que yo, somos dueños de nuestros actos. Has tomado decisiones que te han llevado a donde estás y a ver las cosas como las ves. Debes asumir que tus decisiones tienen consecuencias sobre tu vida y tu visión de la vida. Todo puede cambiar, pero depende de ti y no de los demás. Tú puedes escoger salir de esa amargura que no te deja ver la luz del sol. La decisión es tuya. 

Nunca más permitas que alguien te manipule.

Se feliz, te lo mereces.




martes, 18 de noviembre de 2025

Maestra ¿Qué es el Amor?


Uno de los niños de una clase de educación infantil preguntó:

* Maestra… ¿qué es el amor?

La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar o que despertaran en ellos ese sentimiento. Los pequeños salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:

* Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado.

El primer alumno respondió:

* Yo traje esta flor… ¿no es bonita?

A continuación, otro alumno dijo:

- Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido… ¿no es gracioso?

Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio.

Cuando terminaron, la maestra advirtió que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban. Se sentía avergonzada por no tener nada que enseñar.

La maestra se dirigió a ella:

* Muy bien, ¿y tú?, ¿no has encontrado nada que puedas amar?

La criatura, tímidamente, respondió:

- Lo siento, seño. Vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo. Vi también mariposas suaves, llenas de color, pero parecían tan felices que no intenté coger ninguna. Vi también al pichoncito en su nido, pero…, al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí…

Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo enseñaros lo que he traído?

La maestra le dio las gracias a la alumna y emocionada le dijo que había sido la única en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al amor lo llevamos en el corazón.

El amor es algo que se siente.

Hay que tener sensibilidad para vivirlo.