jueves, 15 de febrero de 2018

El frasco de mayonesa y la taza de café


Cuando las cosas en la vida parecen demasiado; cuando 24 horas al día no son suficientes… Recuerda el frasco de mayonesa y el café.

Un profesor delante de su clase de Filosofía, sin decir palabra tomó un frasco grande y vacío de mayonesa, lo colocó sobre la mesa y procedió a llenarlo con pelotas de golf.

Luego les preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí.

Así que el profesor tomo una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf.

 El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que sí.

Luego…el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena lleno todos los espacios vacíos, así que el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un ‘sí’ unánime.

El profesor enseguida agrego 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena.

Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:   

‘QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA’.

Las pelotas de golf son las cosas importantes

Como la familia, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona. Son cosas, que aún si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el coche, etc. La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.

Si ponemos la arena primero en el frasco, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes. Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.

Juega con tus hijos, Tómate tiempo para asistir al doctor, ve con tu pareja a cenar. Practica tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua. Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades, el resto es solo arena.

 Uno de los estudiantes levantó la mano y pregunto que representaba el café.

 El profesor sonrió y dijo:  ‘Qué bueno que lo preguntas… Sólo es para demostrarles, que no importa cuán ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo.





miércoles, 14 de febrero de 2018

DEBO CONFESAR QUE...


Debo confesar que:
- En mi mente planeo conversaciones que nunca se van a llevar a cabo.

- Que odio pelearme por una estupidez con alguien que realmente me importa.

- Que odio cuando me dicen "te extraño" y no hacen nada para verme.

- Que a mi también se me paró el corazón con el "¿Te puedo hacer una pregunta?".

- Que yo también le debo mucho a Dios por haberme dejado vivir.

- Que yo también tuve un nudo en la garganta cuando me enteré de algo, y tuve que fingir que todo estaba bien.

- Que yo también tuve un ATAQUE DE SINCERIDAD y luego dije: Para qué lo dije..

-Que prefiero estar loco y ser feliz antes que ser normal y amargado.

- Que NO ME GUSTA oír las mentiras, cuando SE TODA LA VERDAD.

- Que YO también tengo una amigo que es como mi hermano que cuando nos juntamos somos un peligro para la sociedad.

- Que con MÚSICA: he bailado, he llorado, he reído, he recordado, he besado y he amado...

En fin...
La vida es una sola y vale la pena vivirla, después de todo no saldrás vivo de ella..





martes, 13 de febrero de 2018

¡ LA VIDA NO ES UNA CARRERA...!!!



¿Alguna vez has observado a los niños jugando?
o escuchado las gotas de la lluvia al tocar el suelo?

¿Alguna vez has seguido el vuelo errado de una mariposa?
o contemplado el sol en un atardecer?

Debes detenerte.
No bailes tan rápido, el tiempo es corto la
música no durará...
Andas Tú ... corriendo todos los días ?
Cuando preguntas a alguien cómo está?...
escuchas lo que te contestan?
Cuando el día se acaba te acuestas en tu cama con
las próximas cien cosas que tienes que hacer
dando vueltas en tu cabeza?

Debes detenerte.
-Alguna vez le has dicho a tu hijo,
lo haremos mañana y en tu prisa...
no ves la tristeza en su mirada?

Alguna vez has perdido contacto... dejando una
buena amistad morir porque nunca tuviste tiempo
para llamar y decir "Hola"?

Cuando corres muy de prisa para llegar a algún
lugar, te pierdes todo lo divertido del camino
en llegar.
Cuando te preocupas y te apresuras durante el día
es como un regalo sin abrir... que echas a la
basura...


La vida no es una carrera....
Tómalo más despacio, escucha la música..antes de
que se acabe la canción.




lunes, 12 de febrero de 2018

Vivir en la cima de la montaña



He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad, se pasa mientras escalas esa montaña...








domingo, 4 de febrero de 2018

Una familia afortunada


Una vez, un padre de una familia acaudalada que vivía en un muy confortable departamento de una gran ciudad, llevó a su hijo de viaje por el campo, con el firme propósito de que viera cuán pobre y necesitada era la gente del campo, a fin de que comprendiera el valor de las cosas y lo afortunados que eran ellos.

Así, estuvieron por espacio de un día y una noche completos en la granja de una familia campesina muy humilde.
Al concluir el viaje y de regreso a casa, el padre le pregunta a su hijo: ¿Qué te pareció el viaje?
¡ Muy lindo papá !
¿Viste que tan pobre y necesitada puede ser la gente?
¡ Si  -
¿Y, qué aprendiste?
Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro.
Nosotros tenemos una piscina de 25 metros, ellos tienen un río que no tiene fin.
Nosotros tenemos lámparas importadas en el patio, pero ellos tienen las estrellas.
Nuestro patio llega hasta el barde de la casa, el de ellos tiene todo el horizonte.

Especialmente papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en familia.
Tú y mi mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo y rara es la que vez conversan conmigo, o conversamos los tres.

Al terminar el relato, el padre se quedó mudo... mientras su hijo agregaba:
¡¡ Gracias papá, por enseñarme lo rico que podríamos llegar a ser !!



viernes, 2 de febrero de 2018

La vida es como un espejo


Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles eran los factores que destruyen al ser humano.
Él respondió así:

La Política sin principios.
El Placer sin compromiso.
La Riqueza sin trabajo.
La Sabiduría sin carácter.
Los Negocios sin moral.
La Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad.

La vida me ha enseñado que:

la gente es amable, si yo soy amable;
que las personas están tristes, si estoy triste;
que todos me quieren, si yo los quiero;
que todos son malos, si yo los odio;
que hay caras sonrientes, si les sonrío;
que hay caras amargas, si estoy amargado;
que el mundo está feliz, si yo soy feliz;
que la gente se enoja, si yo estoy enojado
y que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo:
Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.
La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.
"El que quiera ser amado, que ame".


Mahatma Gandhi





martes, 30 de enero de 2018

Lo que quiero ahora



Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario.
Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.

ÁNGELES CASO