sábado, 9 de noviembre de 2024

La fábula del tonto.

Gracias Express, por enviármela. 



 Se cuenta que en una

ciudad del interior, un grupo de personas se divertía con

el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia,

que vivía haciendo pequeños recados y recibiendo

limosnas.


Diariamente, algunos
hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le
ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande
de 50 céntimos y otra de menor tamaño, pero de un euro.
Él siempre tomaba  la más grande y menos valiosa, lo
que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien
que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo
llamó aparte y le preguntó si todavía no había
percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y
éste le respondió:

- Lo sé señor,
vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el juego se
acaba y no voy a ganar más mi
moneda.

Esta historia
podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se
pueden sacar varias conclusiones:

La primera:
Quien parece tonto, no siempre lo es.

La segunda :
¿Cuáles son los verdaderos tontos de la historia?

 La tercera :
Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

La cuarta:
y la conclusión más interesante: Podemos estar bien, aun
cuando los otros no tengan una buena opinión sobre
nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan
los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.

MORALEJA
'El verdadero hombre
inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto
que aparenta ser inteligente'...

domingo, 6 de octubre de 2024

Pensamientos de Facundo Cabral

 Quiero dedicar especialmente estos pensamientos a Patty y Express por enviármelo, y a Macamore, por los momentos que está pasando.


"La vida no te quita cosas: te libera de cosas… te alivia para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. 

De la cuna  a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problema, son lecciones.

No perdiste a nadie: El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.

No hay muerte… hay mudanza.

Y del otro lado te espera gente maravillosa, tu abuelo y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.

Tenemos para gozar de la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, La Divina Comedia, El Quijote, y las poesías de Whitman; la música de Mozart, Chopin, Beethoven; entre tantas otras maravillas.

•Y si tienes cáncer, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas: si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)… y si le ganas, serás más humilde, más agradecido… por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

•No estás deprimido, estás desocupado.

Ayuda al niño que te necesita, ese niño que será socio de tu hijo.

Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas.

Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.

Da sin medida y te darán sin medida.

Ama hasta convertirte en lo amado; mas aún, hasta convertirte en el mismo Amor.

Y que no te confundan unos pocos homicidios y suicidas.

El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso.

Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida.


Facundo Cabral fue un cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino.

sábado, 7 de septiembre de 2024

El método de la manzana: Cómo acabar con el Bullying

 


La profesora Rosie Dutton, en Reino Unido, cree que es importante enseñarle a los chicos a defenderse ante este tipo de situaciones, pero de la misma manera sostiene que podemos criar niños amables y gentiles que respeten a otros.

Hoy, en una de nuestras clases les enseñé dos manzanas a los niños (ellos no sabían que antes de clase había dejado caer una al suelo varias veces, pero no se notaba, las dos manzanas se veían igual). Hablamos sobre ellas y los niños dijeron que ambas eran rojas, de tamaño similar y que parecían apetitosas.

Agarré la manzana que había tirado al suelo previamente y le dije a los niños que no me gustaba esa manzana, que la consideraba desagradable, que tenía un color horrible y su rabito era demasiado corto. Les dije que quería que ellos sintieran el mismo disgusto por la manzana que yo y la insultaran.
Algunos niños me miraron como si estuviera loca, aun así pasamos la manzana entre el grupo para insultarla: eres una manzana apestosa, no entiendo por qué existes, seguro que estás llena de gusanos, etc. Realmente nos desquitamos con la manzana, hasta sentí pena por ella.
Luego pasamos la otra manzana entre el grupo y comenzamos a decirle cosas bonitas: eres encantadora, tu piel es preciosa, qué bonito color tienes.
Más tarde agarré las dos manzanas y se las mostré al grupo. Seguían siendo muy parecidas. Partí las manzanas por la mitad. La que había recibido piropos estaba fresca y jugosa, sin manchas. La otra tenía moratones y estaba pastosa.
Los niños entendieron lo que había pasado inmediatamente. Los golpes y manchas de la manzana maltratada simbolizaban lo que sentimos cuando alguien nos trata mal o nos dice cosas hirientes. Cuando la gente sufre bullying, sobre todo los niños, sienten un dolor que algunas veces no demuestran o prefieren no hablar de ello. Si no hubiéramos partido la manzana por la mitad, no nos habríamos enterado del daño que habíamos causado.

A diferencia de la manzana, nosotros tenemos la habilidad de prevenir esto. Podemos enseñarles a los niños que no está bien decir cosas hirientes a otros y que siempre debemos hablar de nuestros sentimientos con los demás. Debemos enseñarles a defender a otros niños y detener cualquier tipo de bullying, como una de mis estudiantes, que se negó a decirle cosas feas a la manzana.
Nuestras heridas interiores empeoran cuando nadie hace nada para detener el bullying. Debemos crear una generación de niños amables y considerados. La lengua no tiene huesos, pero es lo suficientemente fuerte para romper un corazón. Ten cuidado con las palabras.